Han visto a Jesús sanar a los enfermos, lo han oído enseñar con sabiduría, lo han visto dominar las tormentas, expulsar a los demonios y hasta resucitar a los muertos. ¿Quién puede hacer estas cosas?
Esa es, precisamente, la respuesta a la gran pregunta: ¿Quién es este? Es el Mesías, es el Hijo de Dios que se hizo hombre. Nadie más podría tener tal autoridad.