Cuando se piensa en la Primera Guerra Mundial, se evoca en nuestra mente la imágen de las trincheras en el "frente occidental". Aunque hubo movilidad en los de más frentes, en el este y en África.
Pero el 'Frente Occidental' estaba atascado en el barro, por lo qué el desafío fue buscar nuevas ideas, nuevas armas, un nuevo espíritu entre los hombres. Solo así se podía ganar la guerra.