Es una locura pensar que todo lo que sucede en nuestra mente tiene un impacto impresionante en nuestra realidad, son nuestros pensamientos, intensiones y emociones las que pueden estar dirigiendo nuestra vida y quizá no nos damos cuenta que no son del todo buenas o certeras. ¿Alguna vez haz sido víctima de tus propios pensamientos o emociones?