La prosperidad es un tema popular que se ha mezclado con el mensaje cristiano. Ya que suena tan prometedor, y hay versículos bíblicos que parecen apoyar la prosperidad, muchos maestros populares han sustituido la enseñanza de la prosperidad por las sanas doctrinas del arrepentimiento, la cruz y la realidad del infierno. Es tan fuerte nuestro deseo de ser prósperos que nos sentimos atraídos por esta enseñanza al igual que lo haría una polilla al fuego. La promesa de prosperidad, unida a la espiritualidad, ofrece esperanza, ayuda financiera y una relación con Dios, todo al mismo tiempo. Los predicadores de la prosperidad también nos dicen lo que queremos creer. La idea de la predicación de la prosperidad o la enseñanza de la Palabra de Fe es que, como Dios es bueno, quiere que Sus hijos prosperen en salud, riqueza y felicidad. Y como Él es rico, puede hacer que esto suceda. Puede resultar difícil separar los hechos bíblicos de la ficción creada por el hombre. ¿Qué enseña realmente la Biblia sobre la prosperidad?