La construcción de estructuras y edificaciones está expuesta a riesgos como terremotos, inundaciones, huracanes y otros eventos climáticos extremos. La protección civil en el sector de la construcción implica la implementación de medidas y diseños que reduzcan la vulnerabilidad de las edificaciones frente a estos desastres, lo que no solo salvaguarda las vidas de los trabajadores y la comunidad, sino que también protege las inversiones y minimiza los costos de recuperación en caso de desastre.