La verdadera prueba de la fe sobreviene cuando nuestras oraciones no parecen tener contestación. La fe mantiene su confianza en Dios aunque las cosas no resulten de la manera como lo deseamos.
La verdadera prueba de la fe sobreviene cuando nuestras oraciones no parecen tener contestación. La fe mantiene su confianza en Dios aunque las cosas no resulten de la manera como lo deseamos.