Entendiendo la historia de la redenci-n es claro que Dios siempre est- levantando una Raza Santa, espiritualmente hablando. Pero los que tratan de mesclar la Raza Santa, con la suciedad del mundo, descubran r-pidamente que andan jugando con fuego.
Entendiendo la historia de la redenci-n es claro que Dios siempre est- levantando una Raza Santa, espiritualmente hablando. Pero los que tratan de mesclar la Raza Santa, con la suciedad del mundo, descubran r-pidamente que andan jugando con fuego.