Escape surgió en La Habana a inicios de los 2000 con una propuesta que mezclaba hardcore, metal e influencias industriales, en un momento en que el rock cubano comenzaba a reorganizarse dentro de nuevos espacios institucionales y culturales.
Su música conectó rápidamente con los frikis, quienes encontraron en sus canciones un lenguaje directo, agresivo y profundamente identificable. Entre todos sus temas, uno terminó trascendiendo la escena para convertirse en un verdadero emblema del rock pesado nacional: Cuba Rebelión.