No cabe duda que el fanatismo religioso, la firme creencia en las supersticiones y la ignorancia son factores que potencializan la propagación de fenómenos "sobrenaturales". Ahora, imagínense qué pasaría si a lo anterior le sumamos una jugosa recompensa en oro... Bueno, pues esto ocurrió en el S. XVII en la capital de la Nueva España, en lo que podríamos llamar la más impresionante psicosis colectiva de la ápoca. Quieren saber qué pasó??? No se pierdan este capítulo.