Al no comprender que la gracia de Dios a través de Jesucristo es la que nos hace aceptos ante sus ojos, provoca que vivamos una religión en vez de una relación con Dios
Al no comprender que la gracia de Dios a través de Jesucristo es la que nos hace aceptos ante sus ojos, provoca que vivamos una religión en vez de una relación con Dios