LA REVERENCIA
No tengáis tan poca reverencia hacia la casa y el culto de Dios que converséis con otros durante el sermón. Si los que cometen esta falta pudiesen ver a los ángeles de Dios que los miran y toman en cuenta su acción se llenarían de vergüenza y de aborrecimiento propio. Dios quiere oidores atentos. El enemigo sembró la cizaña mientras el hombre dormía. MJ67 264.1
Una narración del libro Mensajes Para Los Jóvenes cap. 86. Por Maranatha Channel.
https://youtu.be/Oyzs5dkz5bY