Reflexión para el evangelio de la solemnidad de la Ascensión del Señor a los cielos. La Ascensión no es un final, sino el inicio de una nueva etapa en la que Jesús confía su misión a nosotros: ser testigos de su presencia
Reflexión para el evangelio de la solemnidad de la Ascensión del Señor a los cielos. La Ascensión no es un final, sino el inicio de una nueva etapa en la que Jesús confía su misión a nosotros: ser testigos de su presencia