La familia de Hugh Ockram está condenada. Es una maldición que se ha heredado en cada generación, y que reconocerás por ese grito maligno y el retorcer de los labios en una espantosa sonrisa.
La familia de Hugh Ockram está condenada. Es una maldición que se ha heredado en cada generación, y que reconocerás por ese grito maligno y el retorcer de los labios en una espantosa sonrisa.