El mundo está cambiando de forma vertiginosa y, con éste, las reglas del marketing. Las cuatro Pes y las viejas prácticas han dejado de funcionar debido a la saturación de los medios y de la mente del consumidor. Para que nuestro producto no se vuelva en esta nebulosa de opciones debemos hacerlo extraordinario, diferenciarlo. Y nada más extraordinario y diferente que una vaca púrpura. El gurú del marketing Seth Godin nos abre los ojos a una nueva y sobresaliente mentalidad que hará que nuestros productos y planteamientos de mercado dejen de ser perfectos para convertirse en diferentes y transformadores.