Dice la Biblia, que el cielo atmosférico será corrido por Dios; y esta Tierra desaparecerá. Cristo levantará sólo su Iglesia santa. Para los que se quedan, será algo desastroso. La marca de la bestia ya está aprobada en muchas naciones, mediante un chip, que se colocará dentro del cuerpo. El chip es como del tamaño de un grano de arroz. No se podrá extraer, sin destruir el cuerpo.