Jesucristo y su sacrificio en el Calvario despojo a todo principado y potestad, exhibiéndolos abiertamente, clavando en esa cruz toda ordenanza contra nosotros.
Jesucristo y su sacrificio en el Calvario despojo a todo principado y potestad, exhibiéndolos abiertamente, clavando en esa cruz toda ordenanza contra nosotros.