Al tomar la Santa Cena, recordamos la muerte del Seor: tenemos comunin con l y con los dems hermanos de la Iglesia. El creyente que se ha bautizado en agua, y vive en Santidad; puede tomar con dignidad, la Santa Cena. Pero cada uno debe probarse y discernir: no comer el cuerpo y beber la sangre de Cristo, indignamente; para no caer enfermo, debilitarse o morir espiritualmente.