No sólo nos dejaron los musulmanes el naranjo y su flor, oloroso chivato de cuaresma. También una asombroso etimología... relacionada con los juegos de azar.
No sólo nos dejaron los musulmanes el naranjo y su flor, oloroso chivato de cuaresma. También una asombroso etimología... relacionada con los juegos de azar.