Aquel verano de 1939 dio para mucho. Para malentendidos con el inglés, comprar zapatos de mujer y para que el científico más famoso del mundo escribiera la carta más importante de su vida.
Aquel verano de 1939 dio para mucho. Para malentendidos con el inglés, comprar zapatos de mujer y para que el científico más famoso del mundo escribiera la carta más importante de su vida.