Una narración tierna y sincera, contada a través de los ojos de Momo, un niño que vive en un barrio pobre de París. Crítica social, con una exquisita forma de transmitir al lector. Un imprescindible en mi biblioteca, desde aquí invito a los lectores que siguen esta cuenta a no perdérselo y hacerse con él para disfrutar de una buena lectura.