Más allá del tráfico habitual de la carretera Picacho Ajusco existe un pedazo de Inglaterra en México. No es un restaurante, tampoco un hotel. Es simplemente un homenaje a una arquitectura remota, y a un ambiente en particular.
Más allá del tráfico habitual de la carretera Picacho Ajusco existe un pedazo de Inglaterra en México. No es un restaurante, tampoco un hotel. Es simplemente un homenaje a una arquitectura remota, y a un ambiente en particular.