El pensador fabricado es esa voz que suena en mi cabeza y en la tuya y que está grabada. No es real, no es tu pensamiento real. Darte cuenta y dejar de darle sentido es un paso fundamental en la práctica de la consciencia no dual. Recordar que esa voz no tiene poder alguno sobre el futuro ni memoria alguna del pasado, ni explicación real alguna del presente. Dejar de indetificarme con el yo falso permite el afloramiento de la experiencia del yo real. Este es el fundamento de la expresión del amor.