No es una sesión de introducción, como si hablar del perdón fuera algo muy básico. Es una sesión de discernimiento profundo, pues lo más habitual es que no se entienda en absoluto qué es realmente el perdón, y se tome por buena la interpretación egoica que domina la mente colectiva. No perdonas situaciones, ni perdonas personas. Perdonas tus ilusiones, las definiciones y valoraciones que tu mismo has elegido vivir. Gracias.