En 1783 el Infierno abrio sus puertas en Islandia. Durante ocho meses la lava cubrio vastas extensiones de terreno y las cenizas y las emanaciones provocaron una catastrofe natural de dimension global. Pero como en otras ocasiones, cuando el volcan volvio a reposar, habia dejado como herencia un paisaje asombroso que esta, sin duda, entre los mas sorprendentes y menos transitados de la isla”. Viajamos a Lakagigar con Xabier Banuelos