Desde el inicio del poema lo directivo de sus planteamientos no nos dejan lugar a la duda y el imperativo a triunfar o fracasar en el intento se impone con una sutileza que deja sabor a esperanzas.
Desde el inicio del poema lo directivo de sus planteamientos no nos dejan lugar a la duda y el imperativo a triunfar o fracasar en el intento se impone con una sutileza que deja sabor a esperanzas.