Estamos ante una gran novela histórica que nos sitúa a finales del primer milenio, en el siglo X, en la Córdoba de los Califas donde convivían Cristianos y Musulmanes, una veces mejor y otras peor avenidos dependiendo del Califa que dirigía los designios de este esplendoroso califato; la situación cambiará radicalmente con la llegada del guerrero Almanzor, ya cerca del año 1.000, que supuso la expulsión de los Católicos.