En nuestra infancia se forman heridas emocionales, y dependen de quien nos cuida.Por tanto, recreamos una y otra vez situaciones que nos acercan a esta herida en la adultez.
En nuestra infancia se forman heridas emocionales, y dependen de quien nos cuida.Por tanto, recreamos una y otra vez situaciones que nos acercan a esta herida en la adultez.