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This is episode 9 of the podcast El_Recreo by @tutiempoesoro, published on April 7, 2026. You can leave text and audio comments at this link.
¿Recuerdas las cabinas de teléfono? Estaban por todas partes, en la calle, en la plaza y siempre tenían algo especial. Entrabas, cerrabas la puerta, sacabas las monedas y marcabas el número con cuidado porque si te equivocabas perdías la moneda. Y además, mientras hablabas, mirabas el reloj porque sabías que el tiempo corría. Y todo iba rápido, nada de conversaciones largas, nada de perder el tiempo. Decías lo justo, lo importante. Llego en 10 minutos, estoy aquí abajo, luego te llamo. Si se cortaba, tenías que poner otra moneda, pero no era incómodo, era normal. Era parte del día a día. Las cabinas no eran solo teléfonos, eran puntos de encuentro. Y todo el mundo sabía dónde estaba la cabina que tú le decías. Si quedabas con un amigo y no llegabas, le llamabas a casa. Y si no estabas, solo te quedaba a esperar. Hoy llevamos el teléfono encima. Antes ibas tú a buscarlo. Eran pequeñas puertas para conectar en medio de la calle. Si quieres que hablemos de otro recuerdo, proponlo en comentarios.
By Prestocast PodcastersThis is episode 9 of the podcast El_Recreo by @tutiempoesoro, published on April 7, 2026. You can leave text and audio comments at this link.
¿Recuerdas las cabinas de teléfono? Estaban por todas partes, en la calle, en la plaza y siempre tenían algo especial. Entrabas, cerrabas la puerta, sacabas las monedas y marcabas el número con cuidado porque si te equivocabas perdías la moneda. Y además, mientras hablabas, mirabas el reloj porque sabías que el tiempo corría. Y todo iba rápido, nada de conversaciones largas, nada de perder el tiempo. Decías lo justo, lo importante. Llego en 10 minutos, estoy aquí abajo, luego te llamo. Si se cortaba, tenías que poner otra moneda, pero no era incómodo, era normal. Era parte del día a día. Las cabinas no eran solo teléfonos, eran puntos de encuentro. Y todo el mundo sabía dónde estaba la cabina que tú le decías. Si quedabas con un amigo y no llegabas, le llamabas a casa. Y si no estabas, solo te quedaba a esperar. Hoy llevamos el teléfono encima. Antes ibas tú a buscarlo. Eran pequeñas puertas para conectar en medio de la calle. Si quieres que hablemos de otro recuerdo, proponlo en comentarios.