Fueron las caídas las que te enseñaron a dar pasos firmes. Pero debes mantener ese paso y no volver a tropezar con la misma piedra. Puedes equivocarte muchas veces, pero lo ideal sería no equivocarte dos veces con la misma cosa.
Fueron las caídas las que te enseñaron a dar pasos firmes. Pero debes mantener ese paso y no volver a tropezar con la misma piedra. Puedes equivocarte muchas veces, pero lo ideal sería no equivocarte dos veces con la misma cosa.