En un segundo, podemos pronunciar una palabra áspera que marque a nuestro cónyuge por años. En este episodio de Renovando Tu Mente, R.C. Sproul demuestra el poderoso efecto de nuestras lenguas, tanto para edificar como para destruir.
En un segundo, podemos pronunciar una palabra áspera que marque a nuestro cónyuge por años. En este episodio de Renovando Tu Mente, R.C. Sproul demuestra el poderoso efecto de nuestras lenguas, tanto para edificar como para destruir.