Por Pablo Callejón
El municipio no prevé armar una flota propia de colectivos ni asociarse con privados, como sucedió con las mixtas del gobierno de Alberro Cantero. Tampoco se imagina una ciudad con dos empresas. “Rio Cuarto no soportaría convivir con dos prestadoras” afirmó el secretario de servicios públicos Marcelo Bressan. Si el objetivo es sostener un servicio concesionado con una sola firma a cargo, algunos avizoran un camino similar al de la recolección de residuos. Cotreco sobrevivió a la licitación y al contrato que exigía la rescisión en caso de convocatoria de acreedores. Se quedó a pesar de que nos habían asegurado que se iría. La Sociedad Anónima de Transporte corre con una clara ventaja en medio de una crisis severa del sector. Fue una de las pocas empresas cordobesas que cumplió con los acuerdos salariales en medio de la pandemia y no entró en convocatoria de acreedores. Durante la audiencia para debatir el transporte público, impulsada por el Concejo Deliberante, el guiño llegó del representante gremial de AOITA, Donato Montuori, quien defendió que la prestación “siga en manos de una compañía local”. Recordó lo que significó el auge de la firma TUS cuando estuvo en manos de accionistas riocuartenses y la debacle que derivó en su extinción cuando recayó en fondos foráneos. ¿Cuántos interesados pondrían 70 unidades en condiciones adecuadas para brindar un servicio al que hoy le escapa el usuario por temor a contagios y con un futuro incierto? Algunos ya suponen en el Palacio de Mójica una continuidad pero “con nuevas reglas”. La prioridad sería asegurar un mejor tránsito, amigable con el ambiente y adecuado a nuevas condiciones de convivencia que priorice al usuario. La meta aparece muy ambiciosa en una ciudad que tuvo muchos periodos de crecimientos abruptos y desarrollos espasmódicos, sin más aportes organizativos que el dinero de los privados y la connivencia de los gobiernos de turno....