Nos revestimos con teflón para una edición de Las Máximas en las que todo comentario lleno de odio nos resbala, porque en la era de las redes sociales hay que saber qué hacer (y qué no) con los haters.
Nos revestimos con teflón para una edición de Las Máximas en las que todo comentario lleno de odio nos resbala, porque en la era de las redes sociales hay que saber qué hacer (y qué no) con los haters.