El caso de la calavera de cristal, supuestamente encontrada por Mitchell-Hedges en la década de 1920, en una ciudad que perteneció a los mayas, ha dado la vuelta al mundo en los últimos años. Los ufólogos y entusiastas de las conspiraciones afirman que no hay una, sino trece cráneos de cristal regados por el mundo, que al juntarlos, traerán consecuencias catastróficas para la humanidad.
Varias propiedades místicas se le han atribuido a este cráneo, relacionándolo con los alienígenas y el ocultismo.