Para aquellos que tenemos cierta edad, el acceso a la información ha cambiado drásticamente, recuerdo esas jornadas completas en la biblioteca buscando información, un libro que te llevaba a otro, y ese a otro que no estaba…
Aparte de la emoción del trabajo detectivesco he de reconocer que no hecho de menos esos años, donde casi siempre, teníamos acceso a una información desfasada, sesgada y limitada.
Ahora Internet lo ha cambiado nada, tenemos mucha información, al minuto, en cualquier parte del mundo, ya nuestra biblioteca es tan grande como el planeta y lo que antes nos llevaba 1 mes ahora lo podemos hacer en minutos.
Sin embargo hemos entrado en esto tan rápido que no sabemos hacer un buen uso, de la misma manera que hay buena información en la red la hay dañina, lobos con piel de cordero digitales que pueden hacer mucho daño, más si hablamos de temas relacionados con la salud. Con Manuel Area, catedrático de Pedagogía y responsable del Laboratorio de Educación y Nuevas Tecnologías. ULL