Mantener una vida consagrada y centrada en Dios, es una forma de rendirle respeto a Él. Conságrate cada mañana y vive a la altura de un hijo de Dios.
Mantener una vida consagrada y centrada en Dios, es una forma de rendirle respeto a Él. Conságrate cada mañana y vive a la altura de un hijo de Dios.