Estas nos revelan que el reino de Dios y el mundo son dos polos opuestos, una cosa es lo humano y otra lo divino y en medio de esto Jesús se acerca a nosotros para darnos vida, pero para que esto ocurra primero debemos ofrendarle nuestra propia vida
Estas nos revelan que el reino de Dios y el mundo son dos polos opuestos, una cosa es lo humano y otra lo divino y en medio de esto Jesús se acerca a nosotros para darnos vida, pero para que esto ocurra primero debemos ofrendarle nuestra propia vida