Donde caben dos, caben tres, o eso suele decirse. Razón de más para hacer un esfuerzo, tener paciencia y dejar que el tiempo ponga todo en su sitio. ¿Y a qué viene esto? Bien, pues a las ganas que teníamos de volver a ser una especie de Tres Mosqueteros, y eso que aún no queda del todo claro quién es/sería Athos, quién Porthos y quién Aramis. Menos todavía teniendo en cuenta que somos dos hombres y una mujer, pero lo que sí está claro es que aquí se respeta aquello de "Todos para uno y uno para todos", tal vez como pensarían Henry Gondorff (Paul Newman) y Johnny Hooker (Robert Redford) de haber sido concebidos en Europa y no en América.
Sea como fuere, y por si aún quedan dudas en el aire, sí sí sí, vuelve 'el Maestro' y vuelve por la puerta grande para comentar "El Golpe". Ese clásico del cine de principios de los setenta que se llevó nada más y nada menos que siete Oscars. Hecho nada sorprendente basándonos en el guión S.O.B.E.R.B.I.O de David S. Ward y la dirección de un artesano como George Roy Hill lo suficientemente inteligente como para respetar el manuscrito y, en consecuencia, prestar su mirada al argumento, a la acción, a la interpretación; a lo que demandaran los personajes y la obra, y no al revés. Es decir, que el término 'auteur' -como dirían los franceses- se lo pasó por donde tenía que pasarlo en el momento en que fue consciente de la joya que tenía entre las manos. Ya lo decía Hitchcock: "Para hacer una gran película se necesitan tres cosas: el guión, el guión y el guión", el resto, insisto, ha de estar supeditado a lo escrito y descrito en el papel.
Será por eso que, de lo que va semejante Clásico -con mayúsculas-, más allá de gánsters y timadores, es de historias reales; de hombres y mujeres que sobreviven como medianamente pueden en una América que, tras la Gran Depresión, subsistía con picardía, con ironía, con sátira e incluso cierta comicidad. ¿Cuál es la regla, cuáles las leyes para vivir cuando el mundo se desmorona, o cuando el sistema monetario o económico falla? En palabras de Hooker y Gondorff, e incluso Luther (primer socio de Hooker, interpretado por Robert Earl Jones): ser el mejor, ser elegante, estafar con estilo, sin que se note, y no siendo un macarra. No engañar por venganza; no porque locos vengativos quieran tomarse la justicia por su mano, sino porque...verdaderamente vale la pena, en palabras de Henry. Y así es, pues ésta es la historia de una película, un guión, una banda sonora a manos de Marvin Hamlisch, un reparto entre los que se encuentran Robert Shaw como Doyle Lonnegan, Harold Gould como Kid Twist, Eileen Brennan como Billie o Charles Durning como Tte. William Snyder, que había que realizar, con la que había que arriesgar porque, sencillamente, valía la pena. Y por eso es un Clásico. Por eso, una obra maestra. Por eso, una de las mejores películas de la historia del cine. Por eso, y más, la comentamos en este espacio. De modo que pasen, disfruten y, si son nuevos, sean bienvenidos.
Piezas musicales:
- "Ain't nobody else but you" compuesta por Chris Shards
- "Just as soon" compuesta por Kevin MacLeos bajo licencia de Creative Commons Attribution.