La combinación de la pandemia y las consecuencias socioeconómicas, que son mayores entre la población negra de EEUU, explican en parte por qué el asesinato de George Floyd generó una ola de protestas mayor que otros casos de brutalidad policial, señala el politólogo español Eguiar Lizundia. "Hay un traslado del foco al problema estructural, a la desigualdad racial que está en el origen de EEUU como país y que es el pecado original que el país no consigue sacarse de encima", sostiene Lizundia.