Que no quepa la menor duda, ni un solo acto de servicio realizado en nombre del Seor Jesucristo pasar desapercibido o quedar sin recompensa. Como veremos a continuacin, las recompensas puede que ocurran o no en nuestra vida. De hecho, la mayora no lo harn, pero tampoco sern olvidadas. Nuestro Dios honra cada accin que surge de un motivo desinteresado, y se encargar de que cada uno reciba su recompensa adecuada y suficiente. Ya sea que se trate de beneficios terrenales o coronas celestiales, Dios es fi el para recordar y recompensar el servicio autntico. To support this ministry financially, visit: https://www.oneplace.com/donate/283/29