Las Siete y media
Ahora que estoy a solas conmigo y con nadie más
es el momento de contarme un cuento
que empiece y que no termine y rebobinar
y luego volvérmelo a explicar una vez más
a ver si me lo trago.
Resulta que el mar no es un extraño,
antaño, me enseño a amar...
y que la arena era un buen colchón
cuando teníamos quince años y unos labios por estrenar.
Y aun siento el calor que sentí en mi cuna
de cuatro brazos alrededor
y tengo cosquilleos al maquinar
este manojo de sentimientos que se lleva que con el viento van...
Y van con el viento, con el tiempo
esos sueños se olvidan o se hacen realidad...
o en un cajón están.
Son las siete y media y el lienzo de mi ventana
se ha transformado en negro.
Son las siete y ¡mierda!... se me olvido
que había venido para estudiar un poco más para un examen...
e intento recordar, a duras penas, alguna época peor...
y siento el cosquilleo de maquinar
este manojo de sentimientos que se lleva el viento que con el viento van ...
Y van con el viento, con el tiempo
esos sueños se olvidan o se hacen realidad...
o en un cajón están, están...
Letra y música: Juan Ramón Gallego Ramos