Jorge, de Castellón, llama para contarnos una cosa que le pone cachondo y no entiende por qué. Intentó que adivináramos qué le sucedía con un juego, ya que no es una cosa que les pase a muchos hombres, y al final se terminó revolviendo el misterio: al chaval le excita que le pongan los cuernos. ¡Ole tú!