Mis ojos, mi boca, mis manos y mis pies tienen hoy un solo propósito : estar al servicio de Cristo a fin de que Él pueda utilizarlos para bendecir al mundo con milagros
Mis ojos, mi boca, mis manos y mis pies tienen hoy un solo propósito : estar al servicio de Cristo a fin de que Él pueda utilizarlos para bendecir al mundo con milagros