“Llega el Señor a regir la tierra”. Unamos nuestra voz con la voz del salmista “El Señor es rey: “Él afianzó el orbe, y no se moverá; Él gobierna a los pueblos rectamente”. Acojamos en fe la presencia del Señor que ya llega, ya llega a regir la tierra, ha llegado la hora de la siega. “Cuando oigan noticias de guerras y revoluciones, no tengan pánico. Porque es necesario que esto ocurra primero…” Jesús a través de su Palabra nos está invitando a estar siempre en vela, porque no sabemos el día ni la hora. El propósito cada día trabajar en lo cotidiano de la vida en la construcción de la civilización del Amor.