“Vayan al mundo entero y proclamen el evangelio” es la exhortación que nos continúa haciendo hoy Jesús a todos nosotros sus discípulos. En ese llamado y misión permanezcamos en comunicación con el Padre Celestial a través de la oración, como lo hace Jesús durante toda su vida: “Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino…”, Con la certeza que así como capacitó a Pablo y a Pedro para la misión continúa capacitando a los discípulos de hoy, para anunciar el Evangelio, buscando siempre la gloria de Dios, el bien de nuestros semejantes y la santificación de nuestra alma.