“Estén preparados, porque a la hora que menos piensen, viene el Hijo del Hombre”. Esta es la invitación que nos hace Jesús hoy a través de su Palabra. El Señor nos llama y nos envía como a Pablo a evangelizar. Nos ha dado los dones y recursos necesarios para el ejercicio de esta misión. Todo es para su gloria, bien de nuestros semejantes, santificación de nuestra alma. Digamos junto con el salmista “él es mi Dios y Salvador: confiaré y no temeré, porque mi fuerza y mi poder es el Señor”. Emprendamos el camino como Pablo, para anunciar a todos nuestros hermanos la riqueza insondable de Cristo.