El Señor Jesús continúa convocando a hombres y mujeres para que proclamemos que el Reino de Dios ha llegado y pongamos al servicio de todos nuestros hermanos los dones y carismas que nos ha dado. Como respuesta a esta llamada y misión debemos dejarnos guiar por su Palabra que es lámpara para nuestros pasos y de la mano de Él alejarnos de la falsedad y la mentira. Emprendamos entonces el camino de la mano de Jesús y de María, bajo la luz del Espíritu Santo recordando que las Palabras de Dios son de fiar.