Cada libro encuentra a su lector y viceversa. Pero para que esto sea posible y accesible, los libros tienen que estar adaptados a todas las realidades y necesidades de lectura, también a la de las personas que tienen alguna dificultad de comprensión. Es la denominada "lectura fácil" que, con distintos niveles, permite que personas no solo con discapacidad cognitiva, sino también mayores o extranjeros puedan disfrutar del placer de leer. Algo en lo que avanza Plena Inclusión Extremadura.