El respaldo de Dios. Dios respalda a los que llama, los respalda supliendo sus necesidades, los respalda levantando gente que los apoye, los respalda respondiendo sus oraciones y los respalda confirmando su palabra.
El hecho de que seamos respaldados por Dios no significa que no pasemos por momentos de fragilidad, tristeza, dudas o incertidumbre. Elias es la prueba.