¿Vas a construir tu pequeño imperio o vas a encender un FUEGO que queme por siglos? Porque David no fue el rey perfecto. Pero sí fue el que dijo: “Señor, haz que mi casa esté bien contigo… aunque yo ya no esté”.Eso es legado.Eso es madurez.Eso es seguir a Jesús de manera apasionada y disruptiva.