Siempre que un dedo señala a otro tres nos señalan a nosotros como dijo Jesús “No mires la paja en el ojo ajeno, sino la viga en el tuyo propio” y vivimos felices por siempre
Siempre que un dedo señala a otro tres nos señalan a nosotros como dijo Jesús “No mires la paja en el ojo ajeno, sino la viga en el tuyo propio” y vivimos felices por siempre